
El pasado día 6 de enero, se celebró la Pascua Militar en el Palacio Real, ceremonia para la que el protocolo tiene a punto las etiquetas correspondientes para todos los asistentes al acto: traje de gala para los militares y, para los civiles, chaqué para ellos y vestido largo para ellas.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, acudió con gran sorpresa y revuelo general, con un esmoquin femenino negro, con su camisa blanca y una franja vertical negra que hacía las veces de corbata. Fantástica, elegante, acertadísima.
Seguro que una aparición de esta importancia fue pensada y discutida hasta la saciedad por su equipo. Sea de quién fuese la idea, felicidades: acertó en el centro de la diana.




