
Vivir o pasearse en un lugar turístico cerca de la playa da pie al relajamiento en más de un sentido. Nuestro humor se beneficia de las vitaminas que nos aporta el sol y el ambiente informal, y apetece vestirse con looks acordes a las vacaciones o días libres. ¿En todas partes? Por supuesto que no.
El pictograma que ves en la foto va a exhibirse en lugares clave de la ciudad de Barcelona para disuadir a los visitantes y ciudadanos que se paseen en lugares públicos sin camiseta o en bañador. Iniciativa que aplaudo rotundamente: hemos perdido el norte en este sentido.
Hombres sentados en los bancos públicos con el torso desnudo, jóvenes (y no tan jóvenes) en shorts y bikini en las terrazas de bares y restaurantes que no son de playa, niños y niñas visitando los monumentos solamente con el bañador y un penoso etcétera.













