
Tienes un pez, es tu mascota y lo adoras. Te vas de vacaciones y no quieres cargar a ningún conocido con Wanda o Nemo o simplemente no te fías un alga que vaya a ser atendido como se merece. No busques más: te traemos la dirección del hotel Gold Fish para peces.
Haces escala en Amsterdam, Holanda, y en el aeropuerto internacional Schiphol dejas en buenas manos a tu pececito en el hotel acuático ya sea de agua dulce o salada.
¡Pues no quisiera yo ser pececita! Un acuario enorme, playas de arena y tumbonas, incluso construcciones especiales con agujeros por donde entrar y salir de fiesta (¿o son las habitaciones?). Un verdadero lujo.





