El pañuelo en twill de seda modelo Marcelina de Hermès es un espectáculo de colores. Cuando lo anudas alrededor del cuello, el diseño se convierte en rayas paralelas y aparece el degradado de colores.
Parecen dos diseños distintos, ¿verdad? Para conseguirlo es muy fácil: doblas por la mitad el cuadrado de 90 X 90 centímetros del pañuelo formando un triángulo. A continuación, dóblalo como si quisieras formar un abanico. Si lo doblas en el mismo sentido solo conseguirás un anudado tipo boyscout.
Me gusta que los hombres incluyan en su look un pañuelo, un fular o un losange. Es un complemento de moda que hay que potenciar en looks casual chic o sport. Hoy os presento los fulares azules de Gucci para hombre.
El azul es un color muy utilizado para prendas informales. Tanto el azul zafiro como el azul cielo son 100% seda y miden 90 X 90 centímetros. Una tela ligerísima, muy suave al tacto y que tendrás que tener en cuenta el afeitado de la zona del cuello si no quieres estropearla.
La biblioteca de casa es un lugar de reposo donde pasar un tiempo de ocio de calidad. Mi compañera Laura lo sabe bien y lo tiene bien surtido. Mi aportación es la edición prestigio del libro Le Carré Hermès. De Hermès, claro.
Es una edición forrada con carré de seda Quadrige, recubierta en oro fino. El caballo es el protagonista de este pañuelo de seda y de la cubierta del libro, símbolo de los diseños ecuestres que han hecho famosos los pañuelos de la marca francesa.
Estamos ya a finales de agosto y hay que ir pensando en algun pañuelo para anudar al cuello como complemento imprescindible en otoño. Los de Loewe son unos de mis preferidos y la misma firma te propone con qué bolso o gafas de sol combinarlos.
Los chales dan más juego a la hora de anudarlos y dejan entrever mejor el diseño del tejido. El chal de la foto muestra unas mariposas de colores que quedan muy suaves sobre el fondo blanco y ribete rosa pálido. La seda gasa con la que está realizado tiene un tacto inigualable.
Mide 200 X 70 centímetros, medida perfecta para llevarlo como una bufanda o anudada al cuello con dos vueltas. Para un look más romántico, anuda el chal con un sólo nudo en el cuello, dejando una parte más corta delante y más larga detrás. Un toque chic-glamour.
No sé si has intentado alguna vez hacer el dobladillo de un pañuelo de seda pero de fácil no tiene nada. La seda es ya difícil de coser, hacer un dobladillo perfectamente enrollado, terminarlo recto y sin arrugas, es tarea de artesanos. Los de Hermès tienen mucho oficio.
En Hermès, las personas que se dedican a este remate se les llama enrrolladoras y tardan seis meses en perfeccionar la técnica segun las exigencias de la firma, cuyos pañuelos han dado la vuelta al mundo del lujo varias veces.
Hay que dominar el punto oculto, un dobladillado sin agujero y sin nudo final. No planches ese trabajo artesanal porque nunca más volvería a ser el mismo, volver a darle la forma cilíndrica sería prácticamente imposible. Eso que te puede parecer una arruguita cada centímetro del borde del pañuelo es su distinción de pañuelo elaborado a mano.
Hermès renueva sus carrès para la temporada Primavera-Verano 2010 con una edición limitada basada en un icono mítico: el bolso Kelly. Esta simbiosis entre dos de los emblemas de la maison tendrá por nombre Kelly en perles.
Los pañuelos de seda, de 70 centímetros de largo, estarán disponibles en cinco tonos. En ellos, encontraremos la silueta del famoso bolso, así como mosaicos y el nombre de la marca. Pero, ojo, aunque parezca que los dibujos están bordados a mano con perlitas, es una ilusión óptica: todo es un estampado que juega con las sombras y la perspectiva para producir ese efecto.
El diseño me parece original, desenfadado y destinado a outfits muy variados. Saldrá a la venta en su tienda online por unos 215 euros, aproximadamente.
Un carré de seda de Hermès, anudado al cuello de una dama y moviéndose al viento, parece que cobra vida. Quizá eso último, dar vida a los preciosos pañuelos de la firma francesa, ha sido el propósito del artista nipón Tokujin Yoshikoda en su colaboración con Hermès.
Y vaya si lo ha conseguido. El escaparate de la tienda Hermès de Tokio es una mezcla de elegancia, arte y moda con la que cobran vida estos icónicos foulares. Dos pantallas, con dos bellos rostros que soplan. En frente de ellas, los pañuelos, que se mueven como sólo la mejor seda sabe hacerlo.
No me digáis que la idea no es fantástica: el protagonismo del pañuelo es absoluto, el minimalismo extremo, y el resultado espectacular. El vídeo da buena cuenta de ello.
La maison Hermès ha puesto de moda los pañuelos Losange para hombre. Losange en francés es la forma de un rombo con las puntas más alargadas. Muy tendencia, es un accesorio masculino que da mucho juego y un must de la colección otoño/invierno.
Existen Losanges en algodón en la colección primavera/verano y los que ves en las fotos son de cachemira y seda. Imagínate el tacto extra-suave. Depende del tejido y del color o estampado, puede llevarse tanto para un look sport como elegante.
Se llevan alrededor del cuello como un foulard, una sola vuelta y los extremos del Losange a lo largo del pecho, como una bufanda con ambos picos hacia la cintura. En algodón sobre una camiseta o camisa, look informal.
Yo tenía un par de argollas como las que ves en la foto y son realmete prácticas. Aunque las mías no eran de Hermès. Es un accesorio no tan obvio de poder encontrar y he querido compartirlo con vosotras.
Veo que el diseño no ha cambiado: motivo de cadena o argolla, clásico y rígido. Deben estar muy bien pulidos para no estropear el pañuelo.
Se pasan los dos extremos del pañuelo o foulard y así no hay peligro de que salga volando, especialmente si es de tela de seda, tan ligera. Si anudar el pañuelo al cuallo no es lo tuyo, es un adorno prefecto. Y en lugares ventosos, casi obligado.
Ahora sólo refresca por la noche pero pronto ese airecillo que molesta la garganta pero no lo suficiente para la bufanda estará ahí. Es el momento ideal de lucir un bonito pañuelo de seda con un estampado alegre como estos de Salvatore Ferragamo. Ya habrá tiempo para los sobrios.
Los que véis en la foto miden 90 X 90 centímetros y, aunque yo prefiero cien veces los foulards, los tres diseños son geniales. Digo yo que si escojo el verde claro con mariquitas me llevará mucha suerte …
La seda es un género de tacto casi etéreo y es un gustazo llevarlo. Mucho cuidado con tu manicura: si no está bien pulida puedes estropear tu espléndido pañuelo de cuello en un plis.