
Las novias modernas ya no quieren vestir de color blanco o marfil. Cada vez son más las mujeres que no quieren un vestido de novia convencional pero, ¿hasta qué punto?. Algunas sólo quieren vestir un color diferente: rosa, oro o plata, incluso azul cobalto.
Por contra, otras sí quieren lucir el color tradicional pero ni hablar de un corte clásico: los vestidos de diseño moderno tienen muchas adeptas. El caso es que una novia rompió todos los esquemas habidos y por haber y decidió vestir el día de su boda su color fetiche: el negro.
Mantuvo el secreto incluso a su madre. Se fue a comprar sola metros y metros de tul y raso color negro que llevó ella misma a la modista elegida para que le confeccionase su vestido de novia soñado. Ella se sentía bien con ese color y quería sentirse perfecta el día de su boda. Toda novia tiene ese derecho.











