
En Maranello, al sur de Módena en Italia, lo más preciado de la fábrica de Ferrari es su motor humano y los jefes tienen muy claro que quieren dotar a sus operarios y directivos de un espacio y ambiente laboral de calidad.
Y lo llevan haciendo en especial desde 1997 y con un presupuesto de 200 millones de euros haciendo realidad los diferentes proyectos arquitectónicos encargados a diseñadores de renombre internacional, tecnológicamente vanguardistas y con el afán de crear un ambiente de ciudad-jardín donde trabajar con pasión.
Marco Visconti realizó la obra del nuevo Taller Mecánico en 2001 y el Comedor-Restaurante, que se inauguró el año pasado, donde caben 600 personas y puede servir hasta 3400 comidas al día. Todos comparten mesa sin distinción de puesto ni cargo laboral.



