
Que los diseñadores mejor considerados del mundo de la moda vendan en internet sus colecciones no es nuevo y, segun parece, es un canal de venta imparable: Yoox, Neiman Marcus o incluso Harrods (que ha sabido promocionar su sección gourmet y alta moda) son algunos ejemplos.
Es una pérdida de glamour y clase el no acudir a una de sus tiendas físicas pero bien es cierto que vivimos a lo loco, no tenemos tiempo para todo lo escrito en nuestra agenda diaria y puede sacar de un apuro a más de una persona que quiere ese modelo en concreto con la talla que ya sabe le sienta perfecta: a por ese conjunto.
Pero que se esté creando ese canal en Ebay, donde lo mismo puedes comprar el oso disecado de sus primeros anuncios en Televisión o un casco medio roto del ejército alemán para coleccionistas, no me parece el mejor sitio para que Narciso Rodríguez abra su tienda virtual ni para nadie de su sector.





Las grandes marcas siempre están expuestas al fraude más aún cunado se trata de marcas muy famosas. El problema viene, cuando al fraude que lleva consigo la falsificación sumamos el peligro que puede suponer cuando se trata de productos alimenticios, como los grandes vinos. 


