La diadema es una de las joyas tocado que más nos hacen soñar en un mundo femenino y, porqué no, de fantasía y de cuento de hadas. La maison Chaumet es la reina de estas diademas que forman su particular mundo de princesas.
Las diademas van unidas a la historia de Chaumet desde sus inicios en 1780. Para esta firma de joyas francesa la figura de la princesa es un símbolo de feminidad sin igual y han realizado desde entonces unas 1500 piezas para las monarquías y grandes familias aristocráticas.
El fundador de Chaumet, Nitot, ya recibió numerosos encargos de joyas de parte de Napoleón para adornar la cabeza de sus familares como símbolo de miembros femeninos del Imperio, en forma de diademas, peinetas o cintas.







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