Érase una vez un diamate azul llamado Wittelsbach

El verdadero lujo es poseer un diamante histórico como el Wittelsbach y quedar en el anomimato más riguroso durante más de medio siglo. El lujo se disfruta en la intimidad.
El diamante azul de 35,52 kilates salió presumiblemente de las minas indias de Golconda y llegó a Europa en el siglo XVII. Su historia está ligada a la española también: Felipe IV se lo regaló en 1664 a la Infanta Margarita Teresa en honor a su compromiso con Leopoldo I de Austria.
De ahí la foto inferior del diamante frente a un retrato de la infanta. Seguidamente fue la pieza central de un broche de la Orden del Toisón de Oro hasta que pasó a manos de la Familia Real de los Wittelsbach en Bavaria en 1772. De ahí su nombre.



