
El término francés allure es difícil de traducir, literalmente no tiene igual en español. Tiene que ver con la elegancia, la presencia, la distinción, los gestos y el andar de una persona. Para mí, Jane Fonda tiene esta allure y la mostró en la premiere de “Sleeping Beauty” en Cannes 2011.
Espectacular en un vestido de Emilio Pucci color marfil pegado al cuerpo, un color perfecto para sus 73 años de edad ya que rejuvenece visualmente. Cuello redondo y manga larga, optó por no mostrar el escote ni los brazos. Las transparencias de su vestido no podían estar mejor colocadas para enfatizar su figura.
Su maquillaje está muy bien elegido: el eyeliner y la máscara de pestañas color negro intensifica los ojos, párpados elegantes y suaves con sombra color gris perlado. Los labios muy bien delineados en rosa albaricoque definen la boca y evitan que la barra de labios se salga del perímetro marcado. El colorete en el mismo tono albaricoque todo un acierto, el marrón no le sentaría nada bien. Está sensacional.





Emilio Pucci en la temporada de verano tiene una pieza fundamental, su toalla de playa, que desde el año 1950 se viene renovando puntualmente.


