Mejor tener 'allure' que belleza

Chanel no elige el nombre de sus fragancias a la tuntún. Cuando eligió Allure pensé que era perfecto: una palabra sencilla llena de connotaciones de buen gusto. Viene del francés “avoir de l’Allure”, tener allure.
Pero el problema es traducirlo al español con todas esas connotaciones porque no existe literalmente. Y si existiera tal traducción literal en una palabra sería tan difícil de definir como lo es la elegancia, por ejemplo.
Es una palabra que reune todo un poema de adjetivos: es tener encanto, atractivo, provocar fascinación en la gente. No tiene que ver con la belleza física pues existen muchas bellezas, masculinas y femeninas, que no tienen la suerte de poseer esa allure, ese garbo.


