
Acabo de regresar del desfile de Duyos. He estado viendo su colección Primavera Verano 2010 y lo más comentado tras el desfile era algo casi ajeno a la colección: lo mal que estaba un lado de la pasarela y donde las modelos se iban tropezando una a una hasta casi hundir el suelo.
Asistir a un desfile en Cibeles es casi una heroicidad. Aparcas lejos, tienes que hacer colas, tienes que encontrar tu hueco con tu nombre en una silla, evitar los directos de televisiones, los grupos de adolescentes corriendo para coger una revista, dos o tres, y hacerse fotos cual Gossip Girl. Y, una vez entras en Pasarela, Cibeles o Neptuno, se diferencian por lo elevado de la misma pasarela, esperar que los fotógrafos terminen su trabajo: encomiable siempre.
Nuestros front row son menos vistosos que en otras pasarelas, pero es que aquí solemos valorar poco lo patrio. Eso sí, podemos estar bien orgullosos. Moda nacional e internacional se unían para ver a Duyos, que contaba con Marina Pérez entre sus modelos.



