
Vacaciones de lujo. Es nuestro destino este verano. Y para ello, os presento hoy todas las comodidades de la primera clase de Air France. No es sólo el espacio, los detalles, el trato… Es muuuucho más, y ahora os explico por qué.
Situémonos. Aeropuerto Charles de Gaulle. Nos recibe un equipo completo de acompañantes que nos ayudarán con el equipaje y la facturación mientras nosotros esperamos en una sala VIP con todas las comodidades. Un verdadero lugar de relax donde ya empezamos a degustar la gastronomía francesa: una selección de tés está a nuestro servicio, elegida personalmente por la Maison Le Palais des Thés. ¿No quieres té? Pues puedes elegir entre los dulces y el vino seleccionados por Olivier Poussier, elegio mejor sumillier del mundo en el año 2000. Y como complemento antes de tomar el vuelo, un masaje y productos de cuidado personal de la casa Clarin´s.
Maletas facturadas y listo. Entramos en nuestra cabina personal donde podremos viajar con siete acompañantes más. En la galería podréis apreciar el espacio y el suculento desayuno que nos recibe a bordo. No solo en cuanto a gastronomía, sino en comodidad, mantas de mohair y almohadas de plumas para proteger nuestro sueño.



