
El Sr. Laserna fue mi profesor durante la E.G.B. (que no quiero ni averiguar a lo que corresponde actualmente) y nos daba clases de asignaturas nada ortodoxas, por cierto de mucho mejor provecho que algunas de las tradicionales, completando un planning de lo más curioso.
Una de éstas eran las clases de Urbanidad que nosotros nos tomábamos como anécdotas divertidas porque, a los ocho o diez años, nos sorprendían sus ocurrencias como dejar salir antes de entrar.
Lo cierto es que algunas enseñanzas quedaron grabadas y ahora, cuando camino por la acera y se acerca una persona mayor, la dejo caminar del lado de la pared y yo voy por la parte exterior, la de la calle, para dejarle educadamente la zona de más seguridad.



