
El Principado de Mónaco salió de su anonimato con el glamour que llegó junto a Grace Kelly. Desde entonces, Mónaco se convirtió en la capital europea del estilo de vida en el sentido más amplio. Si la Princesa Gracia de Mónaco viera los fallos de protocolo en el vestir que se han producido en la boda de su hijo y la ahora princesa Charlene se sentiría muy decepcionada.
Empezando por su hija, la princesa Estefanía de Mónaco, acudiendo a ambas ceremonias sin sombrero o tocado. Ausentes tanto en la boda civil como en la religiosa, la hermana del novio debería representar mejor a la família principesca. Si te gusta llevarlo o no, en ocasiones como ésta poco importa: escoges el que más te guste (o el que menos rabia te de) y te ajustas al protocolo. Su hermana, la princesa Carolina, siempre un modelo a seguir.






