Cadaqués es de los pocos parajes de la Costa Brava que han sabido conservar su arquitectura y urbanismo con dignidad tras el boom turístico de los años 60 y, actualmente más que nunca, las nuevas construcciones mantienen reglas estrictas a seguir.
Como por ejemplo utilizar la pizarra, piedra típica de la zona del Cap de Creus, para paredes exteriores quedando el conjunto integrado totalmente al paisaje, como la propiedad que os muestro en este post.
La ubicación a media colina es perfecta, a resguardo de los mirones demasiado descarados, y a cinco escasos minutos del centro. Lo mejor de esta villa de nueva construcción, con piscina y casi mil metros cuadrados de terreno, es su vista panorámica.











