
Si queréis ver las bolas decorativas de Rolf Staedter podéis visitar el mercado de Navidad de Frankfurt. Eran las más bonitas con diferencia, pintadas a mano de todos los tamaños. Para el árbol o como decoración en distintos rincones de casa, es el lujo de la navidad en el hogar.
La tradición de decorar un árbol para Navidad en la entrada de casa se inició en Alemania y los Países Escandivavos. Dicen que las bolas decorativas son el recuerdo de las manzanas pintadas que San Bonifacio colgó en el suyo. En Lauscha, el trabajo artesanal de fabricación de bolas de vidrio soplado tiene fama internacional, como las que os presenté de Krebs Glas.



Lo llamo precioso porque además de tener una apariencia exquisita, el marcador de bolas de TriMark Golf fabricado en oro blanco de 18 quilates está decorado con unas gemas espectaculares.
La verdad es que no creo que a nadie se le ocurra jugar con estas bolas de críquet, son otro de esos objetos creados para llamar la atención sobre eventos pero vale la pena colgarlo en embelezzia, como veis en la imagen aunque no tengan utilidad como bolas de críquet son realmente preciosas.

