
Las propiedades de las rosas son de sobra conocidas en el mundo de la cosmética y de la perfumería. Por eso, cuando un camarero se acercó a mí y a un grupo de periodistas en una presentación de belleza para ofrecernos agua de rosas, la pregunta coral fue “¿pero para beber?”
Sí, para beber. No recordé en ese momento el “>post de Eunice sobre este néctar de rosas de la firma Sence. Entonces, el producto nos sorprendió por la originalidad de su ingrediente principal y por la espectacularidad del frasco.
La rosa utilizada para hacer este néctar se llama Rosa Kazanlak y proviene del centro de Bulgaria, donde se elabora este producto. Aparte del néctar de rosa, también lleva agua, azúcar, ácido cítrico, ácido ascórbico y colorante.






La colección Escape Artist de Krug que consta de tres baúles ha sido creada pensando en aquellos a quienes les gusta hacer pequeñas escapadas pero nunca renunciar al sabor de un buen champagne. En este caso, el salido de las bodegas de la familia Krug, uno de los más caros del mundo, si no el más.




