
Ante todo, mucha calma: que no cunda el pánico. Ten en cuenta que es tu invitado o invitada y que, aunque se merece un azote o dos, si quieres ser un buen anfitrión tendrás que borrar esa mirada asesina de tu cara y empezar a moverte otra vez: espabila, que te has quedado helado y te está observando con mirada de interrogación.
Si es de la familia y tenía bien escondida esta costumbre, directamente lo borras del testamento el lunes a primera hora. Si esa persona forma parte de tu círculo de amigos, anota ese detalle en tu cabeza y en la próxima comida juntos recuerda sustituir tu rioja de crianza por coca-cola. Mejor un panaché, que estará contento de que haya gaseosa en la mesa.
Si es un conocido que ha venido de acompañante, tranquilo, no tenéis que coincidir más en la misma mesa. O sea que relájate, disfruta del menú y olvídate del asunto burbujeante con azúcar y otros aditivos nadando en la copa de vino del comensal pecador. Ya le darán su merecido en el purgatorio.
En Embelezzia | Cuestiones de Etiqueta
En Directo al Paladar | Cómo servir el café a los invitados



Comentarios
Me he reído con el post y me ha recordado una noche en casa de un amigo que su padre se había ido y tenia una reserva de vinos buenísimos y los usaron para hacer calimocho. No soy una apasionada del vino a mis 19 años aún pero eso me parece sacrilegio!
¡Madre mía, calimocho! Si no le dijeron al padre cómo lo bebieron … jeje No sé qué anécdota es mejor (peor) porque la mía es cierta también, y mi amiga sigue insistiendo en echarle la gaseosa. Creo que ahora ya lo hace para fastidiarme.
Hasta pronto, Alkyra.
En el cumpleaños de un buen amigo consiguio reunirnos a todos para celebrarlo en su casa. Preparo una cena estupenda y la acompaño de un buen Marques de Riscal. Pues mientras estabamos cenando una de las chicas MIENTRAS lo mezclaba con cocacola (gracias a dios que solo en su copa) al ver que todos la mirabamos con cara de sacrilegio dijo, "es que a mi el vino no me gusta mucho", y siguio a lo suyo. A lo que el anfitrion contesto "haberlo dicho y te sacaba un tinto de gredos en carton". Fue la última vez que asistio a una de esas cenas.
Topoxx,me siento mejor sabiendo que no soy la única víctima. Y el Marqués de Riscal se merece un respeto.
Gracias por tu anécdota.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect