
Hace un par de años saltaba al ruedo la noticia del cierre de uno de los mejores restaurantes de la capital. Sus habituales se reunieron y el templo gastronómico por excelencia de Madrid no sólo no cerró, sino que renovó su aspecto de la mano del decorador Ignacio García de Vinuesa.
Ahora, la dirección del restaurante lanza una nueva propuesta a imagen y semejanza de los grandes restaurantes franceses como Taillevent, L’Arpègè de Alain Passard o L’Astrance de Barbot, quienes ofrecen en su carta un menú lunch, con creaciones de los grandes chefs más livianas y adaptadas al día a día.











